Grupo de investigadores proponen el uso de células madre para combatir el proceso inflamatorio e inducir la regeneración de tejido muscular en personas envenenadas por mordedura de serpientes.

El estudio realizado por investigadores de España, Brasil y Perú postula que las terapias  basadas en células estromales mesenquimales (MSC por sus siglas en inglés) tienen propiedades antiinflamatorias y pro-generativas, lo que potencia y mejora las tres fases de regeneración muscular en las víctimas de envenenamiento por mordedura de serpientes.

De acuerdo con la investigación, este tipo de envenenamiento es la enfermedad global más desatendida con una incidencia de hasta 2.7 millones de casos por año. La morbilidad y mortalidad más alta por esta enfermedad se encuentra en las áreas tropicales y subtropicales de África, Asia, Oceanía y América debido a la falta de antivenenos, servicios de salud precarios y problemas en el transporte de pacientes.

Asimismo, se mencionó que si bien los antivenenos son los más efectivos para tratar los efectos sistémicos agudos, estos tienen un potencial terapéutico limitado que no permite neutralizar el daño por completo. Dichas afecciones físicas (dermonecrosis, mionecrosis, hemorragia, edema, entre otros) pueden derivar en secuelas permanentes tanto a nivel psicológico como social.

Fases de regeneración muscular

La regeneración muscular es un proceso de tres fases que permite la formación de nuevas miofibras o segmentos de miofibras después de la necrosis (muerte de células o tejidos).

  1. Representa un tejido muscular en condiciones normales.
  2. Inmediatamente después del daño, las células se infiltran en el tejido produciendo una fase inflamatoria. Tiempo después las células cambian a antiinflamatorias.
  3. Empieza la fase regenerativa con la activación de las células satélite que se diferencian en mioblastos y luego se fusionan en miotubos.
  4. Finalmente, en la fase de remodelación, se produce la maduración de las nuevas miofibras. Si esta fase ocurre de manera inadecuada, los miotubos se desorganizan  y generan tejido muscular disfuncional.

Investigadores sanmarquinos

Eduardo Sánchez Castro y Cecilia Pajuelo Reyes, egresados de la Escuela Profesional de Genética y Biotecnología de la Facultad de Ciencias Biológicas de la UNMSM, trabajaron en el proyecto durante tres años junto a investigadores de España y Brasil.

Cecilia Pajuelo mencionó que el siguiente paso en la investigación es probar la efectividad de regeneración de células estromales mesenquimales (MSC)

 

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